Es habitual encontrarnos todas las semanas con titulares como “el tesoro coloca a 10 años Bonos a un tipo de interés…”, “nueva emisión del tesoro de Bonos a 5 años a un tipo de…”, ” la subasta de los Bonos del tesoro ha alcanzado una demanda de…”.

Ya nos habíamos acostumbrado a este tipo de temática periodística, pues el estado necesita, imperiosamente, financiarse en el mercado de capitales privados dada la ingente masa de deuda (y esto da para unas cuantas entradas en el blog) que, continuamente, ha de refinanciar; cuando, de repente, nos presentan una nueva modalidad: Bonos vinculados a la inflación.

El objetivo básico de este blog es acercar la cultura financiera al máximo público no entendido posible. Muchos compañeros de profesión (incluso de otros ámbitos profesionales) tendemos a escribir o comunicarnos pensando solamente en gente experta en la materia o que tiene la formación suficiente como para interpretar tus palabras por muy técnicas que podamos transmitirlas.

Como he comentado alguna vez, soy asesor financiero y la parte de gestión mobiliaria de la cartera de mis clientes cuya filosofía sea conservadora y de crecimiento sostenido se gestiona a través de la AV Qrenta. Empresa que centra su negocio desde hace 21 años en gestión activa de la Renta Fija. Y hete aquí que ésta se hace básicamente gestionando vehículos de inversión cuyos activos son los bonos. Con lo cual (y aquí quería llegar) nos encontramos continuamente haciendo pedagogía de lo que es este activo y de su tipología.

Un bono es un activo financiero de renta fija. Una descripción académica sería: título o valor de renta fija emitido por entidades públicas o privadas que representa la parte alícuota de préstamo que se hace al emisor y retribuye a un tipo de interés fijo o variable y habitualmente con una fecha de vencimiento.

Con menos tecnicismos podríamos decir que es un título que reconoce que le hemos prestado un dinero a una entidad y que ésta nos lo tiene que devolver en un plazo y con un tipo de interés ciertos. Simple pero, al final, es lo que realmente representa un bono.

Hay varios tipos de bonos en función del parámetro que analicemos :

  • Según la rentabilidad:
    • Tipo fijo: interés prefijado que se mantiene constante en los años de duración del préstamo.
    • Tipo variable: el interés se fija referenciado a un índice, normalmente el Euribor , con lo que fluctúa hasta su vencimiento.
    • Vinculados a la inflación: aquí entra en juego la inflación , no tanto para el tipo de interés que si es fijo si no en el nominal cuyo importe se vincula a la inflación existente. Esto repercute en el cálculo de interés ya que se realiza (en periodos inflacionistas) siempre por un valor superior al dinero invertido inicialmente. Con este método conseguimos que la inversión nominal inicial aumente tanto haya aumentado la inflación a lo largo de la vida del activo y así evitar el efecto disminución que ejerce sobre el dinero al trascurrir el tiempo.
    • Cupón cero: estos activos no pagan un cupón regular ya que se compran con descuento, lo que le supone un interés implícito que se cobra al vencimiento cuando paga el nominal.
  • Según la prelación de cobro:
    • Bonos simples o mas conocidos como Bonos senior: misma prioridad de cobro que cualquier titular de crédito del emisor
    • Bonos Subordinados o Bonos Junior: en caso de quiebra del emisor estarían un peldaño por debajo en la prioridad de cobro respecto a otros titulares de crédito (el riesgo se cubre con un tipo de interés mas alto)
  • Según el tipo de emisor:
    • Emisores públicos : Abarcarían las emisiones de deuda desde la del estado hasta las de ayuntamientos, institutos de crédito o cualquier ente público .
    • Emisores privados: compañías que acuden a los mercados de capital privados para financiarse.
  • Según la divisa:
    • Emisiones en moneda local
    • Emisiones en moneda extranjera

El bono es un activo que cotiza en los mercados secundarios de renta fija. Tiene, por lo tanto, una liquidez que no obliga al titular a esperar a su vencimiento para recuperar la cantidad invertida. Obviamente, la rentabilidad mermará si no se espera a termino pero, por otra lado, esta liquidez permite realizar gestión activa sobre carteras de valores de renta fija.

El rendimiento de un bono va en dirección contraria a su precio y se puede valorar mediante la TIR. Este indicador, además, nos permite comparar activos de fechas y tipos de interés diferente.

Pierdan el miedo a invertir en otros activos que no sean los depósitos ya que realizando una buena gestión diversificarán el riesgo y obtendrán mejores rentabilidades. Eso si, déjense aconsejar por asesores independientes.

Tengan  un buen día.