Cometer un error y no corregirlo es otro error“. Confucio

Se hizo la luz. Parcialmente, es cierto, pero se hizo. Una enmienda, presentada por  el mismo partido que decidió erradicar los coeficientes de abatimiento del laberinto fiscal español, ha evitado, de manera parcial, su extinción en el ejercicio 2015.

Dediqué un post a los coeficientes de abatamiento tan pronto como la reforma impositiva impulsada por el Gobierno vio la luz el pasado mes de julio. En dicha reforma, y recordemos por omisión en el redactado, haciendo un llamamiento alegórico a los principios fiscales de neutralidad y de equidad, se promovía el mismo impacto fiscal para cualquier plusvalía independientemente de su origen y antigüedad. Es decir, un estropicio en toda regla.

Debido a este posible cambio, tal y como advertí en “Coeficientes Abatidos“, resultaba recomendable realizar la venta de todo bien (vivienda, fondo o acciones) que hubiera sido adquirido con anterioridad al 31 de diciembre de 1994 pues así podrían beneficiarse de las reducciones fiscales que los citados coeficientes ofrecían. Según indican los medios ha habido una oleada de ventas en los últimos meses. Sin tener aún los datos del último trimestre y tomando como premisa la fecha de publicación tel texto del anteproyecto, 23 de junio de 2014, veamos, gracias al Instituto Nacional de Estadística (INE en adelante) si dicho dato es o no cierto:

Fuente: http://www.ine.es/daco/daco42/bme/c13.pdf

Fuente: http://www.ine.es/daco/daco42/bme/c13.pdf

Agosto cerró con 23.525. Bueno, pues sí parece que dicho incremento se produjo aunque dudo que fuera por el (no) aviso de la supresión.

Pues un trimestre y algo más después, el Gobierno, se auto enmienda en parte (antes de que lo hagan el resto) y resuelve dejar los coeficientes pero sólo para los primeros 400.000€ de transacción. El excedente se queda sin los preciados coeficientes. Por cierto, la citada cuantía no es por operación sino al conjunto de ellas.

Este primer paso atrás en su “reforma” fiscal no alcanza a los coeficientes de corrección monetaria que, recordemos, son aquellos coeficientes que se aplican a las plusvalías generadas y que se aprobaban anualmente en los Presupuestos Generales del Estado. Estos siguen enmendados pero, de momento, por la oposición. Así que, como manda la tradición democrática de nuestro país, en cualesquiera de los bandos, en gobiernos de mayoría absoluta, oídos sordos. Veremos si por casualidad Don Cristóbal Montoro se encuentra, por casualidad, algún nuevo espejo en el que mirarse y se conciencia que la única forma de incentivar la competitividad y el desarrollo a largo plazo es, entre otras, la competencia fiscal que mejore la renta disponible de ciudadanos y empresas que puedan, a su vez, destinarlo a inversión y consumo.

Al menos, aunque sea en parte, tenemos los coeficientes enmendados. No obstante, después de ver el nuevo acicate a los autónomos parece que se quedaron sin espejos en el Ministerio de Hacienda Pública, al menos, en el despacho del Ministro. Difícil ser profesional en este país, difícil montar una empresa, difícil hacerla crecer y complicado contribuir al tan necesario tejido de las PYMES y de la clase media.

Disfruten del fin de semana, eso no nos lo pueden fiscalizar.