He de reconocerles que nunca había oído hablar de Jackson Hole o de Hyum Song Shin . Si lo había hecho de Raghuram Rajan. Este triangulo confluyó en el año 2005 y puede que fuese las primeras alarmas razonables de lo que se venía encima de la economía mundial.

Jackson Hole es un pequeño pueblo del estado de Wyoming que no pasaría de ser un pueblo más si no hubiese sido por sus truchas. Sus truchas y Paul Volcker. El Sr Volcker fue presidente de la FED desde 1979 al 1987. Para atraerle a las reuniones que periódicamente los 12 gobernadores centrales del Sistema de Reserva Federal de los EE.UU buscaron un lugar donde el banquero puudiese desarrollar su afición favorita: la pesca de la trucha.

Desde la decada de los 80 en JH se reúne la crèm de la crèm de los banqueros mundiales y principalmente sus banqueros centrales. Siendo probablemente junto a Davos los centros de poder económicos y financieros más relevantes del mundo en cuanto a las grandes decisiones macro (luego la City, NY o Shangay se ocupan del día a día, pero no reúnen en un pequeño espacio físico tanto poder decisorio).

Fue a raíz de un discurso del Sr Rajan en el año 2005 pronunciado ante los asistentes a la reunión anual de De Jackson Hole cuando empezaron a sonar las primeras alarmas de que aquella euforia podría pronto llegar a su fin. Por entonces el Sr Rajan era economista jefe del FMI.

Rajan criticaba el sistema de retribución insultantemente elevado para los banqueros en sus operaciones de corto plazo sin tener en cuentas sus consecuencias en el medio/largo plazo. Lo que incentivaba a la toma de altísimos riesgos en busca de la rentabilidad inmediata.

Aún más lucida fue la respuesta de Hyun Song Shin a este discurso. El Profesor de la London School of Economics utilizó un símil muy elocuente. Relató un acontecimiento ocurrido en la inauguración del puente del milenio en Londres. En la fase de diseño, los ingenieros habían previsto todo tipo de casuísticas (hasta las más catastróficas) pero en ningún momento contemplaron la posibilidad que, ante un mismo hecho, una multitud que estuviera presente en el puente a la vez (inauguración, por ejemplo) se comportasen simultáneamente del mismo modo creando, lo que podría interpretarse, la tormenta perfecta.

Esto trasladado a los mercados ocurre de vez en cuanto. Inversores individuales o colectivos pueden reaccionar en un mismo sentido convirtiendo un pequeño movimiento inicial en un gran tsumami final sin que aparentemente haya una causa que derive en un gran movimiento general.

A estas alturas no hace falta decir que tal movimiento no tardó en llegar y se convirtió en una de las crisis financieras más grandes de la historia económica de la humanidad. Unos pequeños movimientos en mercados locales americanos en el verano del 2007 desencadenó un gran movimiento que acabó con la famosa caída de Lehman Brothers.

Pensarán que a que viene este discurso cuando esto ya casi es agua pasada y superada. Pues bien, el Sr Song Shin, actual economista jefe del BIS (banco Internacional de Pagos, un super banco que aglutina  a los 53 Bancos centrales de todo el mundo) ha advertido que  “la euforia de los mercados financieros está desfasada respecto de las perspectivas económicas y de la tambaleante geopolítica mundial“. Y ha añadido que, en sus excesos, los mercados financieros “se han desprendido de la realidad”, llamando a los gobiernos a readecuar las políticas que avivan el auge de precios de los activos incubando burbujas financieras y amenazando con la autodestrucción del sistema.

Continuo con la cita por que no tiene desperdicio: “actualmente todo se ve muy bien (alzas generalizadas de las bolsas en el primer cuatrimestre del año), pero advirtió que es posible que se produzca “un cambio muy doloroso y destructivo”. Esta afirmación fue avalada por Janet Yellen quien señaló a los inversionistas pues deben ser conscientes que hay riesgo de pérdidas en el futuro y que aún se ven “elementos de creciente riesgo en el sistema financiero”.

Y yo no sé Uds. pero a mi me empiezan a temblar las piernas. Porque no lo dice un analista que se esté posicionando a corto para obtener beneficio de movimientos bursátiles. No, lo dicen quienes además de tener la mejor información posible tienen todas las herramientas para obtener un análisis adelantado de acontecimientos venideros.

Si están invertidos tengan puestos stops para evitar que todas las ganancias acumuladas se les conviertan en pérdidas o, si acaban de entrar, no conviertan una inversión de corto plazo en una de largo plazo obligados por las circunstancias del mercado. Teman a las euforias y como reiteramos frecuentemente déjense acompañar por profesionales independientes que velen por su interés.

Que tengan un bonito día.