Trust is the foundation of banking. Some forces in the markets are currently trying to damage this trust.” – John Cryan, CEO de Deutsche Bank

Con estas palabras se dirigió John Cryan a sus empleados el pasado 30 de septiembre (ver texto completo). Según el CEO del banco alemán hay unos terceros interesados en dañar la imagen del banco.

Cuando alguien comienza con las teorías conspirativas suele ser el preludio del inicio del fin.

Así, 8 años después de la quiebra de Lehman Brothers los focos del sector financiero se centran en Deutsche Bank. Este nuevo posible colapso llega en plena reestructuración del sector financiero y con las economías globales buscando oxígeno.

No obstante, Deutsche Bank ya preocupaba en 2008 pero, como es obvio, Lehman centró la atención.

Sirva como prueba de ello la multa de 14.0000 millones de dólares que el Departamento de Justicia de EEUU quiere imponerle por haber paquetizado hipotecas en 2008 sabiendo que eran basura (ver noticia).

Hoy, el banco alemán preocupa al mercado por los 41.940 millones de euros nominales que tiene en derivados (ver página 79 del informe de riesgos publicado por la entidad). Cifra que supone un apalancamiento de 40 a 1 para la entidad y esto es lo que da pánico al mercado. Lo cual es una barbaridad.

A pesar que John Cryan dejara claro en su carta que el banco cuenta con más de 20 millones de clientes, 215 billones de euros en reservas de liquidez y que han cerrado el primer semestre de 2016 con unos beneficios (antes de impuestos) de 1 billón de euros, la arriba mencionada amenaza de multa, la estrepitosa bajada en bolsa que acumula este año y los rumores sobre su inminente rescate mantienen las dudas sobre la entidad.

Tampoco le ayuda al banco que algunos Hedge Funds importantes (Millenium Partners, Capula Investment y Rokos Capital, entre otros) decidieran reducir sus posiciones en el banco (hecho que motivó la misiva del CEO).

Que los inversores abandonen posiciones en el banco no es sólo negativo por las posiciones de riesgo que pueden dejar huérfanas sino, aún más grave, por el efecto negativo que puede generar en los clientes de la entidad que pueden ir reclamando en bloque el cierre de sus posiciones.

Como sabemos, el pánico es el peor aliado y genera situaciones de estrés, entre otras, en la liquidez.

También la propia volatilidad del mercado puede obligar a realizar aportaciones adiciones en cobertura que pueden dejar al banco también en “descubierto” ante el riesgo.

Así, la situación es complicada. Según el propio CEO de la entidad no han pensado en momento alguno en pedir ayuda a Merkel pero, obviamente, la posibilidad de un rescate público por el 25% del capital del banco está en el aire.

El nuevo rumor sobre el acuerdo alcanzado entre el Departamento de Justicia norte-americano y el Deutsche Bank por el que se rebajaría la multa a 5.400 millones de dólares deja claro que ni las autoridades ni el sector financiero (ni, por supuesto, los ciudadanos) estaríamos preparados para un nuevo colapso financiero.

Porque si al final sucede un nuevo Lehman o hay intervención estatal en el banco que requiera de nuevas inyecciones públicas a compensar con nuevas subidas de impuestos sólo la posibilidad de vivir en Marte podría tranquilizar los ánimos pues la Tierra, entre los despropósitos del ser humano y la deuda, acabará despoblada.

Gracias al siguiente gráfico podrán entender el motivo de mis palabras:

DB e interconexiones otras entidades

Según el Fondo Monetario Internacional (FMI) el Deutsche “es el contribuyente neto más importante a los riesgos sistémicos, por delante de HSBC y Credit Suisse“. Entendiendo como tales aquellos cuyos problemas de solvencia pueden hacer tambalear el sistema financiero internacional.

¿Repercusiones para nuestras finanzas? Está claro que el sector financiero no es buen aliado actualmente para tener nuestro dinero por las incertidumbre que hay en general y por la enorme reestructuración que debe llevar a cabo.

Una vez más, se imponen el control de riesgos y hacer bien los deberes: estudiar las empresas que queremos comprar o cuya deuda queremos financiar y diversificar los riesgos.

Recuerden que hoy la paciencia se llama liquidez y que es un activo fundamental en las carteras como cobertura y como facilitadora de oportunidades.

Fuente gráfico de la entrada: Yahoo Finance