El tiempo pasa y no de largo y a quien no se entera que somos los mismos envueltos en novedad” – Miguel Bosé en “Este mundo va

Aunque desacompasado, incierto y vulnerable, este mundo va. Durante este 2016 he tenido la oportunidad de conocer a gente extraordinaria de diversas edades. Inconformistas y decidas con sus ideas y seguras que toda transformación requiere de la unión de muchos.

He encontrado talento del cual continúo aprendiendo y al que le debo mi admiración y agradecimiento por hacerme mejor en el fondo. He observado sonrisas que transforman estados de ánimo y sueños que devienen en proyectos reales.

Este final de año ha transformado en luz un principio que fue abrupto y de abandono. Que, no obstante, me ha permitido encontrar otras maneras de abrazar, pedir perdón y decir te quiero.

Los tiempos futuros en aquello que no controlamos pueden continuar inciertos y perdidos en horizontes inalcanzables. Sin embargo, el futuro, por lo que conozco y por aquellos que este año me han dado la oportunidad de conocerles, creanme, es brillante e ilusionante. Basta que estemos atentos y que contribuyamos todos a que los hagan posibles.

Una nueva economía está implementándose en la sociedad. Unos valores vuelven a ser el abrigo de muchos y una nueva manera de comunicar emerge. Como dice mi buen amigo Manu: “hay sol, luz y los vientos van  a favor”.

Caigamos en los excesos en estas fiestas y que perduren el año que viene. En especial, de emociones, sentimientos, de mirarnos a los ojos y de escucharnos en los silencios.

¡Feliz Navidad y gran 2017!

Ilustración de la entrada es de Alba Silva.