“Un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa” – Mark Twain

La confianza y la seguridad son dos retos que tienen las fintech por delante. La segunda tiene un doble rasero pues podríamos convenir que cuando hacemos transferencias por el móvil ya estamos dando un voto de fe a que la plataforma salvaguardará mi identidad y mis datos de cualquier malintencionado.

La confianza sí son palabras mayores y sí es la piedra angular para que las soluciones fintech sean algo más que meros bienes de consumo. Aprovecharé el informe anual de Cap Gemini World Fintech Report para profundizar en este particular.

Así en el gráfico podemos observar como la confianza continúa del lado de la banca. Sin embargo, si el usuario de las fintech tiene una experiencia positiva en el uso de la aplicación su confianza en este sistema se refuerza.

Vale la pena resaltar que, según dicho estudio, el 50,2% de los clientes de banca a nivel mundial ya hacen transacciones con, al menos, una empresa no tradicional, es decir, una fintech. Es un dato positivo que, no obstante, no puede llevar ni a engaños ni a la complacencia porque en lo importante aún queda mucho camino por recorrer.

El estudio toma como base una encuesta global realizada por la consultora a 8.000 usuarios de 15 países. Según estos, las transacciones que prefieren hacer por medios no tradicionales son las más comunes, es decir, aquellas que tienen poco valor añadido y son las mismas que antes hacíamos en las oficinas bancarias pero evitando las colas y aceptando, como es obvio, que el móvil, la tableta o el ordenador son espacios más cómodos, próximos y accesibles que aquellas.

Sin embargo, y como muestra el gráfico, para todas aquellas operaciones de valor como puedan ser la planificación financiera (bueno, mejor dicho, la venta de un producto después de la confesión de qué puedo hacer con el dinero) o la adquisición de un producto financiero, los usuarios se vuelven clientes de nuevo y prefieren ir a las entidades financieras.

Centrar la diferenciación de las fintech en el menor coste con respecto a la banca es un pretexto que nos puede durar unos pocos años más y para la operativa actual está bien. Pero, el ser humano, cuando quiere tener un servicio diferencial y ganador está, en la mayoría de las ocasiones, dispuesto a pagar un plus con respecto al coste medio del servicio en el mercado.

Estar al lado del usuario fintech requiere muchos más que ofrecerle enviar dinero, agregar sus posiciones y ofrecerle participar en otras empresas bien mediante crowfunding o crowdlending. Estos últimos son parte de una cartera de inversión con múltiples activos (incluidos los inmobiliarios y los personales) que deben también poderse gestionar desde la misma plataforma (bien porque lo ofrezca la propia compañía bien porque haya agregado el servicio de otro proveedor).

Previo a la cartera están el perfil de riesgo, la planificación y el ciclo vital. Sí, mucho desarrollo en tecnología y mucho por recorrer pero la conquista de la confianza nunca ha sido camino fácil ni rápido.

Existen otros datos relevantes en el informe como tan sólo el 10,7% de los usuarios de las fintech usan una aplicación mientras el 46,2% hacen servir más de tres. Los fondos de capital de riesgo han proporcionado una chispa potente a la industria de los servicios financieros en su conjunto al haberles inyectado, según el informe, cerca de 25.000 millones en 2015.

Interesante el futuro que nos viene. Estemos atentos a los próximos desarrollos y a la esperada entrada de Apple, Google, Amazon y Alibaba más allá de sus ya existentes plataformas de pago.

En ciertos casos, los reguladores como la Autoridad de Conducta Financiera (FCA) en el Reino Unido, también están pro-activamente la creación de un entorno propicio para FinTech mediante la participación de ellos
En las primeras etapas de la redacción de reglamentos. Nuevas regulaciones como la Directiva sobre servicios de pago revisados ​​(PSD2) en Europa proporcionarán a FinTech rms la oportunidad de
Actúan como intermediarios entre bancos y clientes. Se espera que los procesos regulatorios simplificados y la eliminación de obstáculos estructurales impulsen la innovación en la industria de servicios financieros. Los primeros indicios de las acciones de los reguladores en diferentes geografías indican que los reguladores están cada vez más conscientes de la importancia de la innovación, aunque no todos ellos son proactivos en su enfoque.

La financiación de capital de riesgo en FinTech ha aumentado exponencialmente en los últimos años con una inversión mundial cercana a los 25.000 millones de dólares en 20154 (aunque las indicaciones iniciales para 2016 indican que este ritmo podría estar disminuyendo) 20155).

Poderosos BigTechs como Google, Amazon, Facebook y Apple han elevado la barra de las expectativas de los clientes mediante la entrega superior interacciones personalizadas y digitales de los clientes. Inspirado por las interfaces digitales que encuentran en su vida cotidiana, los clientes han comenzado a exigir niveles similares de experiencia de sus rms nancial. En nuestra mesa redonda de Londres este verano, un banquero del Reino Unido señaló: “Los servicios financieros durante mucho tiempo ha sido sobre un producto que usted compra y, a continuación, puede obtener sub-par autoservicio después. Pero proveer una experiencia y autoservicio real es lo que FinTech va a ser en el futuro “.

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