El progreso y el desarrollo son imposibles si uno sigue haciendo las cosas tal como siempre las ha hecho.” – Wayne W. Dyer

La distribución de las finanzas a través del móvil puede añadir, en la próxima década, 3,7 trillones de dólares al Producto Interior Bruto (PIB) de las economías emergentes.

Así lo afirman en un estudio elaborado por la consultora McKinsey elaborado a partir de visitar 7 países y 150 entrevistas. Los países que han visitado son Brazil, China, Etiopía, India, Mexico, Nigeria, y Pakistan.

En el documento señalan que hoy hay, en estos países, 2 billones de personas y 200 millones de micro, pequeñas y medianas empresas que no tienen acceso ni a ahorro ni a créditos. Y aquellas que puedan tenerlos deben soportar comisiones demasiado elevadas por un número muy limitado de productos.

Por supuesto, la unión del smartphone con las aplicaciones financieras abre un mundo de posibilidades inmensas para todos ellos.

Los cálculos realizados devuelven los siguientes impactos en términos económicos en dichos países si se da la adopción generalizada y el uso de las finanzas digitales:

  • Aumento del 6% en cada uno de los PIB hasta 2025 llegando a los 3’7 trillones de dólares mencionados anteriormente (que es el equivalente a añadir al mundo una economía como la alemana).
    • En países como India, Etiopía y Nigeria el potencial de aumento es más elevado: entre el 10% y el 12%
  • Este incremento del PIB generaría 95 millones de nuevos empleos en todos los sectores económicos

En términos financieros, y como puede verse en la imagen de la derecha:

  • 1’6 billones de personas tendrían acceso a una cuenta bancaria
  • 2’1 trillones de préstamos a particulares y pequeñas empresas podrían realizarse de forma sostenible ya que habría una manera más fiable de calcular los riesgos de los prestatatios
  • 110 billones de dólares podrían ganar los gobiernos al año mediante la reducción de las fugas en el gasto público y la recaudación de impuestos

Como bien señalan desde McKinsey, y cito textualmente, los pagos digitales y los servicios financieros son parte de la infraestructura vital de una economía moderna, permitiendo a los individuos, empresas y gobiernos realizar transacciones de forma barata y eficiente. Para una amplia gama de empresas, incluyendo bancos, compañías de telecomunicaciones, los proveedores de pagos, tecnología financiera la creación de empresas, minoristas y otros, la oportunidad de negocio potencial es grande. Y muchos no lo saben y hasta lo desprecian.

Para nosotros la interacción digital con nuestras cuentas, los pagos online, etcétera, son algo cotidiano. Tanto que ni siquiera damos importancia a lo que supone en cuanto a comunicación e intercambio.

En el siguiente gráfico los impactos que tienen las finanzas digitales en la manera en las transacciones:

Para poder capturar estas oportunidades, los gobiernos y las empresas deben mejorar la infraestructura digital, contribuir a un entorno empresarial dinámico de los servicios financieros, productos financieros y digitales que cumplan con las necesidades de los individuos y de las pequeñas empresas en formas superiores a las herramientas financieras que utilizan hoy en día.

No se pueden poner barreras al conocimiento. No puede evitarse que la tecnología de aplicación social sea de rápida adopción.

Las finanzas son conocimiento y desarrollo económico. Las fintech el mejor canal para que ambos se encuentren. Dar la espalda a eso es ponernos fecha de caducidad.

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