Sólo podemos ver poco del futuro, pero lo suficiente para darnos cuenta de que hay mucho que hacer.” – Alan Turing

Estamos a pocos días, incluso horas, de las vacaciones. Estamos a las puertas de una de las mejores épocas del año para desconectar, dejar la mente en blanco y después re-enfocar. Vale la pena averiguar la distancia existente entre nuestro objetivo y nuestra situación actual.

Esta semana he tenido acceso a dos estudios: el trimestral que facilita Inverco bajo el título “Activos financieros de las familias españolas” y una nota de prensa emitida por el Banco Central Europeo cuyo titular es “Euro area economic and financial developments by institutional sector – first quarter 2014“. No puedo continuar sin agradecer a Paco (Inverco) que me hiciera llegar el informe pues no pude acceder al mismo mediante el enlace que facilitaban (el cual, les comunico, ya funciona correctamente).

Existen en ambos informes datos muy interesantes que bien merecen un análisis. Me centraré en el doméstico por proximidad y por ser nuestra área natural de actuación. Sirva como punto de partida a la reflexión del presente post el gráfico siguiente:

Activos financieros de las familias españolas (porcentaje del saldo sobre el total) vía Inverco

El primer trimestre de este año cerró con una cifra récord en el haber del ahorro situándolo en los 1’07 billones de euros. Si bien es cierto, tal y como señalan en el informe, el incremento fue debido a la revalorización de la cartera y no tanto a nuevas entradas que sólo se produjeron en fondos de inversión (7%) y en renta variable cotizada (12%). En detrimento de los depósitos que son los que más salidas experimentaron.

Un indicador que me da el informe es que todavía no nos hemos recuperado del susto. Me explico. En 2007, el protagonismo estaba repartido, más o menos en los mismos porcentajes, entre depósitos e inversión directa. Hoy, siete años después, la diferencia de pesos es casi del 50% a favor de los depósitos que fueron el activo refugio estrella en 2008 después del estallido de la crisis en 2007. Aún a pesar del extraordinario rendimiento de la renta fija corporativa en ese periodo y de la revalorización de los índices bursátiles desde septiembre de 2012 (al menos, el nuestro).

Aunque la industria de fondos está recuperando cuota de mercado, en parte gracias a la baja remuneración de los depósitos, la mayor concentración en su distribución continua siendo bancaria. Así, como ya señalé en “Ranking“, el 80% del patrimonio lo acaparan las gestoras de la gran banca quienes celebran que la “gestión de la diversificación” sea un éxito y les genere un 30% más de ingresos por comisiones. Inyección a la banca + gestión de la diversificación (Depósitos a fondos) = negocio del siglo.

En este punto indicarles que fondos y sicavs pueden tener todos y todos pueden sacar las mismas pérdidas y beneficios. Será determinante la alineación de la estrategia equipo gestor con la asimilación a su perfil inversor y a la consecución de sus objetivos. En cambio, en los depósitos si que existen desigualdades. Existen sobretipos para importes importantes. Claro que la financiación a la que puede recurrir un banco con 10.000€ no es la misma que si le depositan 1 millón. Así que la fuerza del cambio la tienen, como siempre, ustedes.

Destaca que la gran partida en renta variable pertenezca a “no cotizadas”. A parte de la inversión en la propia empresa, continúa maravillándome la inversión en start-ups y en estadios más avanzados de la empresa. ¿Por qué? Si tienen ocasión departan un buen rato con inversores especializados en esta área. La gran mayoría conciben esta inversión debe ser a largo plazo y que el dinero que se destine nunca debe superar el 10% del patrimonio y se debe estar dispuesto a perderlo. Nada de gráficos, ni de soportes ni de resistencias y menos de velas. Nada de eso, sólo fundamentales (y en muchos casos son sólo ideas).

Además, previo a entrar estudian una y otra vez el negocio y cuestionan al equipo directivo que, después, mentorizan y acompañan. En las cotizadas pasa exactamente lo contrario. Bueno, mejor dicho, no pasa nada. Entramos al son de los cantos de sirena de los distintos medios que mediante gráficas de todos los colores alimentan la compra en masa o la venta furibunda de un determinado valor. Y luego la culpa es del mercado o del empresario. Conozcan en lo que inviertan. Entiendan el riesgo y comprueben su tolerancia al mismo. Si no la tienen no entren. Y si no tienen tiempo o no entren o pregunten a expertos. No sometan a riesgo su patrimonio de manera innecesaria.

Otro análisis que nos permite el informe es que, al final, si ordenamos en plazos temporales todas las partidas, observaremos que el grueso del ahorro está concentrado en el corto plazo y eso no genera riqueza. Ni para Ustedes ni para la sociedad. Los recursos deben invertirse a largo plazo y tener etapas de revisión. Permitan que les recomiende la lectura de los “Consejos” que hace la CNMV a través de su portal “Finanzas para Todos“.

Es hora de dar el paso. Toca romper mitos. ¿Acaso es más seguro tener el ahorro dependiente de la cuenta de efectivo que de la cuenta de valores? ¿Es necesario tener 2 o más depósitos en 2 o más entidades? ¿Es necesaria la letra pequeña? ¿Son fundamentales las comisiones de suscripción y de reembolso? ¿Y las ventanas de liquidez? ¿O puedo ser dueño de mi dinero -sólo faltaría- y que mi gestor se implique conmigo en hacerlo crecer? ¿Las Sicavs son para ricos o pueden ayudarme en la gestión de mi patrimonio? ¿He de suscribir cada año un plan de pensiones o puedo hacer un eficiente planificación financiero fiscal? ¿Qué he de tener en cuenta al invertir en renta fija? ¿Y en renta variable? ¿Y en el MAB?

Así que hay futuro. Al menos, para el asesoramiento financiero independiente. Tenemos mucho campo para incidir en la educación financiera. Y, de este modo, reordenar prioridades, aclarar conceptos y conseguir las estrategias más adecuadas para los objetivos marcados en su planificación financiera.

Créanme. Hay futuro. ¿Lo compartimos?

Feliz miércoles.