We must pay for this war somehow Uncle Sam was worried but he isn’t now I paid my income tax today” – Irving Berlin, extracto de su canción “I paid my Income Tax today

Durante la Segunda Guerra Mundial Franklin Roosevelt, Presidente de los Estados Unidos, con el objetivo de recaudar más para sufragar los gastos de la guerra tomó dos medidas concernientes al Impuesto sobre la Renta: la primera fue popularizarlo pues hasta entonces sólo lo pagaban las clases altas(6% de la población) y, la segunda, para que las “masas” aceptaran los impuestos, se hizo con los servicios de actores y cantantes destacados de la época para que transmitieran que el pago de los mismos no sólo era una cuestión patriótica sino, también, un acto del que sentirse orgulloso.

Irving Berlin contribuyó con la canción que encabeza este post. También se unió a esta propaganda recaudatoria la factoría Disney quienes hicieron uso del pato Donald (pobrete) a quien podía verse en el corto “The New Spirit” pagando sus impuestos para mostrar luego como, gracias a ese dinero, podían obtener las armas que ayudarían a ganar la guerra. Al final de la narración el slogan era: “los impuestos harán que la democracia siga en marcha” (traducción literal del original: “Taxes will keep democracy on the march”. Tremendo

En España vamos camino de emular semejante esperpento con la “masa” creyéndose las soflamas de los partidos políticos en contra del ahorro y la generación de riqueza.

El ahorro y la inversión están en peligro a petición popular. La demagogia política ha conseguido que demonicemos instrumentos de inversión como las SICAV y a las que, con mucha probabilidad, les seguirán los Fondos de Inversión. ¿Por qué? Porque la tributación es la misma. Sin diferencia alguna entre unos y otros. Ni unos son de ricos ni otros son de pobres. Son, sencillamente, de inversores. Cada uno con el importe que haya decidido. ¿Qué hay usos inadecuados? Cierto pero no por eso debe erradicarse el vehículo y sí que empresas de inversión, clientes y organismos no permitan el uso caprichoso de los mismos. Se van a perjudicar más con estas medidas a quienes menos tienen que no a quien se quiere penalizar quien, al final, pagará impuestos pero lo hará en el lugar al que traslade su inversión.

Inverco ha calculado que saldrían 17.000 millones de activos de españoles si se eleva la tributación (pág., Expansión, viernes 4 de marzo de 2015) de un negocio que en España mueve 32.790 millones de euros. La amenaza también se extiende a los Fondos de Inversión al insinuarse que podría desaparecer la exención de tributar por traspaso de fondo y que obligaría a vender el fondo si quisiéramos cambiarlo consignando la debida retención a Hacienda. Cierto es que esto sólo existe en nuestro país.

Según Inverco hay 7,7 millones de partícipes en fondos de inversión. ¿Pertenecen todos a las clases altas? Si se endurecen los impuestos afectarán, como siempre, a los ahorradores e inversores.

Igual que afectan, en la misma proporción, las comisiones que las gestoras aplican a las sicav, a los fondos de inversión y a los planes de pensiones que, para alguna entidad, significan ya el 38% del total de comisiones que cobran a sus clientes (sin que éstos lo sepan. Es más, creyendo que ese servicio es gratuito).

Tenemos dos opciones: continuar alimentando el negocio de políticos y bancos a costa de nuestro dinero o abrazar nuevas fórmulas que apuesten por el individuo, por fomentar y proteger su renta disponible y por que su dinero genere más dinero que podrá ser invertido en empleo, nuevas inversiones y causas sociales.

Mi opción es clara, ¿cuál es la suya?

Imagen de la entrada: Rafael Torres