Discúlpeme, no le había reconocido: he cambiado mucho.” – Oscar Wilde

A estas alturas nadie puede negar que la digitalización de los servicios no sólo es ya una realidad en algunos sectores sino que su implementación en el futuro va a ser mayor. Incluso hay quien vaticina ya que la digitalización está obsoleta y que el camino es la robotización. Ambas van a suponer una revolución en el sector financiero. Los pasos que ha dado la banca en este sentido podemos considerarlos una aproximación pero distan y mucho de lo que va a ser.

En el estudio sobre la Encuesta Mundial sobre Banca Digital promovida por PwC se recogen las conclusiones de la misma y son muy interesantes y contundentes al respecto: Los usuarios de banca móvil aumentarán un 64% hasta 2016; y los que lo hagan a través de las redes sociales y banca online también acumularán importantes subidas, un 56% y un 37% respectivamente. Dato interesante es que en la actualidad, solamente un 19% de los entrevistados afirma tener integrados los canales online, móvil y social en una única plataforma. Y aquí es donde el fintech comienza a cobrar sentido y la revolución empieza a gestarse. ¿Por qué? Lo veremos más adelante.

En las entrevistas participaron 157 responsables de tecnología y sistemas de entidades nancieras en 14 de los principales mercados de América, Europa (incluye España) y la zona de Asia-Pacíco.

El estudio prosigue indicando que, para diferenciarse en el mercado, la banca retail debe construir buenas experiencias para sus clientes a través de las iniciativas digitales, así como explicar los beneficios que conlleva la nueva era del consumidor. Por ello destacan, por ejemplo, el crecimiento que, en los próximos dos años, tendrán las estrategias de co-creación, es decir, aquellas iniciativas que involucran a los consumidores en el desarrollo de productos personalizados. Iniciativas, además, que marcarán un modelo de negocio pues por estas personalizaciones, los consumidores, estarán dispuestos a pagar un plus. Dichas estrategias prevén que pasarán del 8% actual a un 44%.

Según los encuestados, las principales barreras y riesgos que tiene que afrontar los canales digitales son los que siguen:

  • Modelos operativos complejos
  • Entorno regulatorio
  • Falta de presupuesto
  • Cultura de la organización
  • Falta de talento y personal cualificado
  • Falta de compromiso de la Junta y del CEO

Concluyen que para que el modelo de banca digital contribuya a incrementar ingresos y a impulsar la transformación real del sistema operativo deben hacerse ajustes de su modelo, cultura y la simplificación de la tecnología.

De momento, los últimos movimientos que han dado entidades como BBVA y La Caixa en cuanto a la digitalización de sus bancas no son más que una concentración en una aplicación móvil de sus oficinas y de sus bancas online, sin más. Bueno sí, mucho más friendly, sencillas, ágiles y comprensibles (casi intuitivas) pero nada más allá que la clásica chapa y pintura para realizar exactamente el mismo modelo de banca que es, precisamente, lo que no demanda el consumidor.

Con la regulación poco se puede hacer. En un sociedad del miedo cualquier medida es poca y la insistencia de los legisladores comunitarios y nacionales en acotar y controlar los (nuestros) movimientos (no sólo de dinero) y en crear desconfianza en el vecino van a crecer. Así que debemos seguir evolucionando e innovando descontando todo eso. Y tanto en el fintech como en la llamada banca en la sombra (ver artículo) ya hay muchas voces (sobre todo bancarias) que están clamando porque las autoridades intervengan ya. El miedo a la competencia en el propio sector es atroz, en el ajeno no sólo se quiere sino que además se critica si se impide (la contradicción del ser puede ser un activo o un lastre).

Los últimos datos de beneficios de la banca online deben dar ánimos a las entidades financieras a invertir bien en fintech. Por partes. Así, la banca online ha pasado de los 2,95 millones de euros que registró a septiembre de 2010 a los 169,7 millones a cierre del tercer trimestre de 2015, según datos de la Asociación Española de Banca (ver noticia) multiplicando por 55 sus beneficios en los últimos 5 años. La crisis reactivó el interés del ciudadano por no pisar su oficina y desintermediar sus oficinas.

¿A qué me refiero con invertir en fintech? Fintech no puede resumirse por tener una app atractiva para los “jóvenes” (millennials) ni por tener el 100% de los servicios y productos financieros ni, y esto mucho menos, por tener un catálogo o de productos de consumo o de descuentos o de ambos. Si no está personalizado y ajustado a necesidades o preferencias del usuario no sirve, es spam. Y el spam ya está en el ordenador.

La banca fintech tiene que ir a más allá. Debe aterrizar el big data y convertirlo en fit data. Debe ser como una cebolla cuyas capas se van destapando a medida que el usuario, en su vida, gana en complejidad en sus metas financieras. Momento en el que los robo-advisors adquieren un significado fundamental (les recomiendo el artículo de Samuel GilLa revolución del Fintech: descubre cómo un robot puede gestionar tu patrimonio por pequeño que sea” publicado en Sintetia).

Para que luego diga la gran banca que MiFID II provocará que los pequeños patrimonios no puedan recibir asesoramiento pues no entenderán que deberán pagar por ello. Primero, si no ven valor por supuesto no lo verán. Segundo, hay mucha ESI independiente que lleva haciendo este modelo desde hace más de 20 años y está perfectamente asimilado por los clientes pues la transparencia se impone. Tercero, y en último lugar, precisamente fintech y los robots pueden ser una gran solución para los clientes (de todos los tipos de patrimonios).

Según Venture Watch 2015 cerró con casi 600 millones de euros en startup tecnológicas españolas con una media de 15’6 operaciones cerradas por mes. De entre todas, las que más recursos captaron fueron las fintech tal y como puede apreciarse en el siguiente gráfico:

Top 10 sectores por inversiones

Aprovecho para destacar las inversiones recibidas por The PayPro, fintech dedicada a la desintermediación de los pagos internacionales en divisas para profesionales y pequeñas empresas. Felicidades a su equipo: Pablo Ruiz, Gabriel Llambias y Josep Bonet.

Concluyen en Venture Watch que para este 2016 prevén fuertes inversiones en startups de los sectores FinTech, eCommerce, Lifestyle y Marketing startups. Ojalá así sea. En Fintech espero ver alguna que se atreva directamente con el consumidor de banca final, es decir, con nosotros pues, hasta la fecha, todas son B2B y la revolución sólo será posible si es el consumidor quien deviene en usuario.

Después de ver las apps de BBVA y La Caixa y por las razones esgrimidas en este artículo puedo afirmar que la banca anda muy despistada y sin saber concretar el valor. Por eso o se alinean con las empresas tecnológicas creando sinergias para poder entender a sus usuarios o el futuro financiero ya no les pertenecerá. De hecho, creo que ya van tarde.

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