Es llamativo, por otro lado, que nunca hemos visto este tipo de nombramientos (políticos en empresas) en compañías familiares o independientes, donde los accionistas se juegan su patrimonio y donde cada euro de inversión debe generar una rentabilidad adecuada al coste de capital” – Daniel Lacalle en “Nosotros los mercados

Compromiso, tradición y largo plazo. Valores hoy en desuso y que, sin embargo, han construido nuestro mundo y que, tarde o temprano, todos nombramos cuando afirmamos frases como “quiero dejar un mundo mejor a mis hijos”. Si con esa consciencia actuásemos imaginen cómo sería el mundo actual. Eso sí, previamente debiéramos consensuar que entendemos por “mejor”. Sí, coincidiremos en la teoría pero, seguramente, divergiremos en cómo llevarlo a la práctica.

Como ya hice en el primer artículo que dediqué a la empresa familiar (y que pueden consultar de nuevo aquí), previo a analizar las métricas que hacen que esta tipología de empresas sean un muy buen activo para la creación de valor en el largo plazo dentro de las carteras de inversión conviene que ubiquemos a las mismas dentro de nuestro espacio empresarial.

De este modo, las cifras publicadas en la web del Instituto de la Empresa Familiar expresan lo siguiente:

  1. El 85% de las empresas que hay en España son familiares
  2. Generan el 70% del PIB y del empleo privado

Como para negarles la palabra y obviar sus consejos.

Para que nos ubiquemos aún mejor, en el sector retail representan a estas empresas Inditex, Tous o El Corte Inglés. Y, a modo de ejemplo, y centrándonos en Inditex, podemos observar la neta aportación de valor para sus accionistas en los últimos años en comparación a nuestro selectivo el Ibex-35:

Inditex vs Ibex

No parecen muy correlacionados, ¿verdad?

El pasado mes de julio, Credit Suisse publicó un interesante estudio al respecto de las empresas familiares en el mundo y su aportación de valor con respecto a empresas que no lo son. A tal efecto, y para poder hacer bien las comparativas, crearon su propio índice CS Global Family 900 que agrupa a dicho número de empresas. (En este enlace pueden acceder al informe completo).

Llevando la comparativa anterior al nivel global, podremos observar en el siguiente gráfico como la aportación valor de las empresas familiares que componen el índice CS Global Family con respecto al índice MSCI ACWI (All Countries World Index) es, aunque no en la misma magnitud, también significativa:

CS Global Family vs MSCI ACWI

Así como lo es en cuanto a la rentabilidad interna de la inversión, es decir, si crean valor usando el capital con eficacia en el largo plazo.

Rentabilidad interna de la inversión

Y también supera claramente al índice si lo medimos en función de la ganancia económica, esto son las ganancias que superan el costo de oportunidad de usar los activos o el capital.

Ganancia económica

Si observemos el comportamiento de las empresas familiares con respecto a sus ventas y a su deuda entenderemos el porqué de las diferencias en las cotizaciones. Comenzando por la deuda cabe decir que a fin de preservar la propiedad y la independencia, este tipo de empresas tienen una enorme dependencia de los recursos internos para financiar su crecimiento e inversiones. Así, el nivel de apalancamiento con respecto al patrimonio es claramente inferior al resto de cotizadas:

Deuda neta vs Patrimonio en EF Europa

En cuanto a las ventas también observamos un comportamiento mejor en atención a las siguientes razones expuestas en el estudio y que tienen su epicentro en el enfoque de largo plazo de la empresa familiar (recordemos que esto es así por la propia naturaleza: el empresario actual sólo tiene en mente legar una empresa mejor a la generación siguiente). De este modo, las razones son y en el marco de este enfoque a largo plazo, la importancia de la calidad del producto o del servicio, el desarrollo de relaciones a largo plazo con los clientes y de lealtad a la marca, además del énfasis en productos esenciales y la innovación en los mismos más que la diversificación son elementos que contribuyen a explicar esta rentabilidad superior. También observamos que el coeficiente de reparto de dividendos es más bajo de las empresas familiares les permitía conservar los flujos de efectivo internamente y ayudar a financiar el crecimiento.

Crecimiento de las ventas

En cuanto a aspectos negativos el estudio señala las deficiencias en el área de gobierno corporativo y la incapacidad de las minorías de controlar o ejercer una influencia positiva sobre los propietarios directivos. Otros a considerar son “La contratación de familiares subcualificados que perciben salarios excesivos suele citarse como un riesgo específico de las empresas familiares. Pese a esta realidad y a las dificultades particulares de despedir a familiares con bajo rendimiento en el contexto de relaciones familiares más amplias“. Sin embargo, también señalan lo siguiente: “advertimos un nivel cada vez mayor de preparación profesional e idoneidad en las generaciones posteriores que relevan a los empresarios fundadores“.

Esos factores sin duda explican las siguientes tasas de supervivencia de las empresas familiares según la generación en la que se encuentren:

Tasas de Supervivencia

y la distinta evolución del precio de la acción de las empresas familiares con respecto a la generación propietaria:

Precio acción vs Generación Propietarios

Parece que la inversión en este tipo de compañías son, de momento, recomendables hasta el gobierno de la tercera generación (inclusive). Creo que es más que suficiente para la gestión de un patrimonio a largo plazo. Si mantienen la acción, seguramente, alguna generación suya la habrá heredado.

Existen empresas familiares tanto en el Íbex como en el MAB cuyos equipos directivos son la segunda generación. Basta que las identifiquen, las conozcan, comprendan su negocio, conozcan a su equipo (si es el fundador, mejor) y estudien sus estados financieros. Sí, recordemos que hablamos de invertir, por lo tanto, hay que hacer las deberes.

Lo que está claro es que en tiempos revueltos como los que estamos viviendo en los que generar un euro de rentabilidad parece una quimera en cualesquiera de los activos, las empresas familiares parecen un buen valor a introducir en las carteras. Siempre con la premisa de la diversificación está claro.

Los objetivos de los empresarios de dichas compañías coinciden con los suyos: crecimiento sostenido del patrimonio, preservación del mismo y transmisión generacional. Retomando las palabras de Daniel Lacalle que encabezan este post, vale la pena señalar que estas empresas no tienen ex-políticos en sus Consejos de Administración y eso sí es aportar valor. Como hemos visto en cuanto a la deuda el criterio es radicalmente distinto (en la empresa privada limitada y bajo control y en la gestión pública descontrolada. Unos asumen responsabilidad. Otros piensan que el que venga ya pagará el pato).

Siguiendo con esta línea, y para concluir, retomo unas palabras de Warren Buffet:

We will continue to ignore political and economic forecasts, which are an expensive distraction for many investors and businessmen. Thirty years ago, no one could have foreseen the huge expansion of the Vietnam War, wage and price controls, two oil shocks, the resignation of a president, the dissolution of the Soviet Union, a one-day drop in the Dow of 508 points, or treasury bill yields fluctuating between 2.8% and 17.4%.” – Carta dirigida a sus accionistas en 1994.

Mucha razón.


Autor de la imagen: feelart