“El único sitio en el que encontrarás el éxito antes que el trabajo será en un diccionario.” – Vidal Sassoon

A propósito de la reciente incorporación de Euroconsult al Mercado Alternativo Bursátil (en adelante, MAB), me entró cierta curiosidad por conocer si existía o no diferencia en la transmisión de valor entre una cotizada familiar y otra cotizada que no sea empresa familiar.

Para ubicarnos: Euroconsult es una empresa familiar con más de 40 años de historia fundada por Björnulf B. Benatov y liderada ahora por Leonardo Benatov, hijo del fundador, quien es el actual Consejero-Delegado de la misma junto a su madre, Josefina Vega Calleja. La familia tiene bajo control el 78% de las acciones y ha puesto en el mercado el 22% restante. Aprovecho para recomendarles la nueva lectura del artículo que Juan Carlos destinó a la compañía que lleva por título “Euroconsult: un ejemplo a imitar“.

Ahora bien, ¿qué factores dotan del calificativo de familiar a una empresa? Según el Instituto de la Empresa Familiar las condiciones para que una compañía tenga la consideración de familiar, y cito textualmente, son:

[toggle title=”1. Propiedad Accionarial” load=”hide”]La mayoría de las acciones con derecho a voto son propiedad de la persona o personas de la familia que fundó o fundaron la compañía; o son propiedad de la persona que tiene o ha adquirido el capital social de la empresa; o son propiedad de sus esposas, padres, hijo(s) o herederos directos del hijo(s).[/toggle]
[toggle title=”2. Control” load=”hide”]La mayoría de los votos puede ser directa o indirecta.[/toggle]
[toggle title=”3. Gobierno” load=”hide”]Al menos un representante de la familia o pariente participa en la gestión o gobierno de la compañía[/toggle]
[toggle title=”4. Derecho de voto” load=”hide”]A las compañías cotizadas se les aplica la definición de empresa familiar si la persona que fundó o adquirió la compañía (su capital social), o sus familiares o descendientes poseen el 25% de los derechos de voto a los que da derecho el capital social.[/toggle]
[toggle title=”5. Argumento Cualitativo y diferencial” load=”hide”]Deben tener a la continuidad generacional como objetivo estratégico de la empresa, basada en el deseo conjunto de fundadores y sucesores de mantener el control de la propiedad, el gobierno y la gestión de la empresa en manos de la familia.[/toggle]

Existen datos muy interesante que podemos extraer del II Barómetro Europeo de la Empresa Familiar: “El futuro para la empresa familiar” publicado el pasado mes de junio y elaborado por KPMG que cuenta con una división específica que da servicio a este segmento. En dicho estudio podemos leer, y haré referencia sólo a las españolas:

  • El 48% de las empresas familiares señalan la disminución en rentabilidad como el principal problema actualmente. Eso pese a que el 50% han logrado aumentar su facturación
  • El 73% incluye en su plan estratégico realizar alguna inversión que cuentan como principales destinos: la diversificación, la internacionalización e inversiones en la actividad principal.
  • En cuanto a financiación, el 69% no ha tenido dificultades para acceder a la financiación y con respecto a ésta las vías que más interesan son:
    • 30% prefieren los recursos propios
    • 31% financiación bancaria
    • 7% IPO – mercados de capitales
    • 16% alianzas en el sector
    • 5% participación de socios
  • 78% señalan la bajada de impuestos como el cambio de regulación más necesario. Y, destaco también, que el 36% destacan como importante la reducción de la burocracia (coincidimos en estas dos líneas al 100%)

Algunas cifras para saber lo que significan en nuestra economía:

Fuente: http://www.adefam.com/empresa/cifras.html

Fuente: http://www.adefam.com/empresa/cifras.html

Como hemos visto antes, sólo un 7% de las empresas familiares contemplan el mercado de capitales como posible vía de financiación. Hasta que leí los diferentes estudios que han servido de fuente para este artículo, creía que este ninguneo hacia los mercados era propio de nuestra cultura y que los propietarios y directivos no querían ceder las acciones a nadie que no conozcan y que no comparta su cultura corporativa.

Lejos de ser así, me he encontrado frases como: “The business needed financing during the recession when bank financing was rather difficult and sparse, so we approached a few investors who were well known to the family to provide financing.” CEO, UK o “Our family business is very dear to us. Our ancestors worked hard to keep the business going and we intend to continue the legacy. We would never consider selling our business.” Chairman, Australia.

También existen reflexiones certeras en las que nos sentiremos todos más identificados y que aluden a la financiación bancaria: “Banks are too rigid and go strictly by the book, not considering any emotional sentiments that may be attached to the business. We have had too many failed transactions with them as they expect evidence for everything.” Family Director, Canada.

Que los bancos son como las agencias de calificación que sólo suman cuando los vientos son favorables es conocido por todos. Sin embargo, con respecto a la cotización, desde mi punto de vista, y a tenor de los datos que enseguida les compartiré, me parece importante y trascendental, en términos de inversión y desarrollo para la sociedad, convencer y acompañar a las empresas familiares para que accedan a los mercados de capitales.

Analicemos la empresa familiar sobre un muestreo de 832 empresas (31% familiares y 69% no familiares) de 6 países (Reino Unido, Francia, Italia, España, Alemania y Suiza) y con la premisa de tener un histórico de 10 años de cotización (2001 a 2010) se concluye lo siguiente:

A largo plazo (recordemos que el estudio se hace en plazos de 10 años que son los recomendables en renta variable), la rentabilidad, tanto económica como bursátil, de las empresas familiares es superior a las no familiares.
Las empresas familiares tienen menor riesgo económico, de mercado (volatilidad) y de insolvencia que las no familiares. No obstante, tienen mayor riesgo de liquidez debido al menor volumen negociado.
Cuanto mayor sea la transparencia y la eficiencia de los sistemas de gobierno corporativo presentes en los mercados financieros de cada país mayores los beneficios del control familiar en las empresas cotizadas
La diferencia de rentabilidad entre las empresas familiares y las no familiares es mayor en las empresas cotizadas de menor tamaño

Les invito a ver con detenimiento la fuente de este análisis que es el estudio elaborado conjuntamente por IE Business School y Banca March para poder ver en detalle cuanto he afirmado.

Analizado lo anterior no puedo más que coincidir con la conclusión del estudio: “El mercado no valora adecuadamente este “family premium“. Por esto, considero que, respetando siempre los principios de la planificación, los objetivos a cubrir, los recursos con los que se cuenta y el perfil de riesgo, si la cartera ha de tener renta variable las acciones de las empresas familiares cotizadas pueden ser, analizado todos sus números, un buen compañero de viaje. Al fin y al cabo tienen el mismo interés que sus inversores en proteger su patrimonio y hacerlo crecer.

Recuerden siempre cuanto decimos acerca de invertir en renta variable sea en empresas que coticen en el MAB como en culquier otro mercado más maduro: deben conocer, analizar y entender la empresa, sus números, sus objetivos y los riesgos de la misma (tanto propios como del sector y mercado en el que actúan). En caso contrario, no inviertan.

Por todo lo mencionado, la empresa familiar puede ser un value premium.

 Buena semana