How many times must a man look up | Before he can see the sky? | Yes, ’n’ how many ears must one man have | Before he can hear people cry? | Yes, ’n’ how many deaths will it take till he knows | That too many people have died? | The answer, my friend, is blowin’ in the wind” –  extracto de la canción “Blowin’ in the wind” de Bob Dylan

Pues parece ser que sí… la música estuvo a punto de parar y nosotros continuábamos bailando.

Hace un par de días hemos conocido que el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha llegado a un acuerdo con la agencia de calificación Standard and Poors (S&P) para que pague una multa de 1.375 millones de dólares por inflar hipotecas basura (ver noticia).

Les recomiendo la lectura de las observaciones de Eric Holder, fiscal general estadounidense, que si bien están en inglés dan luz acerca de la manera de proceder de estas firmas a las cuales, como ya hemos señalado en alguna ocasión, alguien las debiera supervisar y calificar.

A modo de ejemplo citaré la siguiente: “On more than one occasion, the company’s leadership ignored senior analysts who warned that the company had given top ratings to financial products that were failing to perform as advertised.” (Esto es: en más de una ocasión, los responsables de la Compañía ignoraron los avisos de los analistas senior alertando de los ratings que la empresa había dado a productos financieros que no estaban funcionando como se esperaba“).

En el mismo párrafo también encontramos que “As S&P admits under this settlement, company executives complained that the company declined to downgrade underperforming assets because it was worried that doing so would hurt the company’s business.  While this strategy may have helped S&P avoid disappointing its clients, it did major harm to the larger economy, contributing to the worst financial crisis since the Great Depression“. (Es decir, “como S&P admite bajo este acuerdo, los ejecutivos de la compañía declinaron rebajar el rating a estos productos porque les preocupaba que al hacerlo perjudicaran a la compañía. Si bien esta estrategia podía haber ayudado a S&P a no decepcionar a sus clientes, hizo mucho daño a la economía contribuyendo a la peor crisis financiera desde la Gran Depresión).

Pues me parece poca la multa y eso que sólo he leído un párrafo de la intervención del fiscal general. El resto pueden consultarlo aquí. Y no sé a Ustedes pero a mí me ha recordado a una escena de la magnífica película Margin Call con el icónico Jeremy Irons respondiendo así:

Me gustaría pensar que no puede volver a pasar nada igual pero para esto la realidad que respiro debiera ser diferente y, por el momento, todo aparenta estar en el mismo lugar que siempre.