Porque los planes de pensiones no son un ahorro fiscal.

En principio, el principal motivo que atrae a los ahorradores hacia un plan de pensiones es el gran ahorro fiscal, que es el incentivo que siempre se le ha atribuido a esta inversión. De hecho, muy posiblemente es lo primero que te comentará el gestor comercial de tu entidad financiera o cualquier asesor para que contrates el producto.

Antes de empezar, pongamos un ejemplo sencillo

Imaginemos un ahorrador que tiene ingresos de 30.000€ anuales y que aporta 8.000€ en un plan de pensiones hoy.

Su ahorro fiscal es fácilmente cuantificable: le devolverán en la siguiente declaración de renta 2.480€, un 31% de los 8000€ aportados. Es un ingreso directo, cuya cuantía depende de la cantidad aportada y del tramo salarial en la tabla del IRPF. A mayor salario, mayor ahorro.

Tabla Tramos IRPF

Ahora calculemos el coste fiscal en el rescate y por tanto, veamos si existe ahorro fiscal real. Hay varios factores que condicionan el cálculo, vamos a poner algunos ejemplos de rescate:

  • En el caso de que tus ingresos se mantengan en 30.000€ en la jubilación. Resulta que el coste fiscal en el momento del rescate sería 2.704€ debido a que parte de tus ingresos suben de tramo en la declaración IRPF. Es decir, sorprendentemente, lejos de ser un ahorro fiscal, ni tan solo un diferimiento fiscal, supone una pérdida fiscal neta; aportar 8.000€ en un plan de pensiones le supondría un ahorro de 2.480€ hoy pero pagaría 2.704€ en el rescate
  • En el caso de que sus ingresos han subido a lo largo de su vida profesional, como es habitual, el escenario es todavía peor. Si en el ejemplo, el salario se ha incrementado hasta los 40.000€, le tocaría pagar 2.864€ para rescatar sus 8.000€. Es decir, 384€ más de lo que se desgravó. Pérdida fiscal neta.
  • En el caso de que eso 8000€ no haya sido la única aportación y haya acumulado, por ejemplo, 50.000€ en un plan de pensiones. Le tocaría pagar 3.760€ para rescatar sus 8.000€. Es decir, 1.280€ más de los que se desgravó. Gran pérdida fiscal.

Veamos más ejemplos, con aportaciones anuales de 8.000€ durante 25 años

Veamos un cuadro que lo resume, donde se supone una aportación de 8.000€ al año durante 25 años y arroja el ahorro fiscal inmediato Vs el coste fiscal en el rescate:

SALARIO BRUTO AHORRO FISCAL* COSTE FISCAL EN EL RESCATE** AHORRO NETO
       30.000,00 €        62.000,00 €                               87.185,00 € –          25.185,00 €
       40.000,00 €        71.600,00 €                               88.089,00 € –          16.489,00 €
       50.000,00 €        78.000,00 €                               89.019,00 € –          11.019,00 €
       60.000,00 €        94.000,00 €                               94.000,00 €                     0,00 €
* El importe que recuperarías vía declaración de la renta durante esos 25 años
** Estimación del coste fiscal en el rescate del plan de pensiones en la jubilación en forma de capital.

Para entender el cuadro, un ahorrador que hace las aportaciones con un salario de 40.000€, y aporta 8.000€ al año durante 25 años, recuperará directamente de hacienda 71.600€. Si su salario se mantiene, no cambia el tipo impositivo y lo rescata en la jubilación, el coste fiscal del rescate sería de 88.089€; es decir, habría pagado 16.489€ más de los que se habría ahorrado.

Como se ve, en ningún escenario hay ahorro fiscal.

Pero entonces, ¿nos han estado engañando?

Digamos que posiblemente no te haya llegado toda la información. El ahorro es fácil de explicar; el coste de rescate es más difícil de cuantificar hoy porque depende de muchos factores (y no sirve de argumento de venta).

Para que sea un ahorro fiscal, deben cumplirse varios requisitos. Los dos más importante son:

> Que tu salario no se haya incrementado. Es decir, es recomendable para quienes están en el tramo máximo, cobrando más de 60.000€ al año, donde ahí si tienen menor probabilidad de pérdida fiscal.

> Que no rescates tu capital en la jubilación. Es decir, llegada tu jubilación, la forma de que realmente haya un ahorro fiscal, es no rescatar tu dinero sino contratar una renta vitalicia. Es decir, traspasar el plan de pensiones a una renta vitalicia.

Hoy no entraremos a explicar que es una renta vitalicia, pero si podemos anticipar que es un producto opaco y complejo, que posiblemente sea el producto que más beneficie a la entidad financiera y perjudique a un inversor, donde el único beneficio es el ahorro fiscal, pero a cambio cedes no disponer del dinero, aceptas intereses normalmente muy por debajo de los de mercado y estás sujeto a una incertidumbre jurídica importante.

De ahí que el mejor consejo en este tema es que te preguntes hoy si quieres una renta vitalicia mañana, porque es lo que estás contratando encubiertamente al contratar un plan de pensiones.

Otro gran déficit de un plan de pensiones: los rendimientos están sujetos a unos impuestos superiores a cualquier inversión

Otro agravante es que los rendimientos generados por el plan de pensiones también tributarán a ese 39%, en nuestro ejemplo anterior (un asalariado de 30.000€/año). Para que lo entendamos, un depósito, fondo de inversión o inversión directa en pymes tributa actualmente entre un 19,5% y un máximo del 24%, muy inferior de ese 39%.

Para verlo en números, si aporta 8.000€ en un plan de pensiones que rinda al 3,5% anual durante 10 años[1], se transformarán en 11.284 € que, al rescatarlos, supondrán un coste fiscal de 3.985€. El neto final ahorrado será de 9.779€ (11.284€ rescatados + 2.480€ de la devolución fiscal – 3.985€ del coste fiscal en rescate).

Esa aportación, en una inversión normal, sin incentivos fiscales, que rinda a ese 3,5% anual durante 10 años, se transformarán en 10.544€ ya netos de impuestos. Importe sensiblemente superior que en el ejemplo del plan de pensiones.

Conclusión: ahorro sistemático sí, pero no en un plan de pensiones

Es muy recomendable el ahorro sistemático de cara a la jubilación, pero pueden usarse muchos vehículos y muchas inversiones para canalizar ese ahorro. Posiblemente, la menos atractiva sea los planes de pensiones.

Una alternativa que está dando una rentabilidad de forma recurrente superior al 5% neto es la inversión directa en préstamos pymes de Arboribus. En el ejemplo, con ese 5% anual, esos 8.000€ se hubieran transformado en 11.841€, más del doble que la rentabilidad real neta final obtenida en el plan de pensiones. Es una modalidad cada vez más utilizada a nivel europeo e incluso mundial, dado que el hecho de desintermediar la banca permite al inversor obtener una mayor rentabilidad.

Sea en Arboribus o sea en otro tipo de inversión, lo importante es entender que salvo casos muy concretos, el plan de pensiones no es por defecto la mejor herramienta para canalizar el ahorro de tu jubilación.

[1] (el 90% de los Planes de Pensiones comercializados en España han rendido los últimos 10 años menos del 3%)