Financial technology companies will change the nature of money, shake the foundations of central banking and “deliver nothing less than a democratic revolution for all who use financial services” – Mark Carney, gobernador del Banco de Inglaterra (BoE)

El camino hacia una sociedad sin efectivo tiene la ruta y las horas marcadas. Para los nostálgicos y los coleccionistas quizás sería buena idea ir separando dinero para poder enseñarlo a las generaciones futuras. Con la pérdida del efectivo también perderemos parte de nuestra libertad. La tecnología permite mucho pero también hemos de ser conscientes de las consecuencias.

Muchos movimientos están habiendo al respecto que intentaré exponer a continuación.

Comencemos por las monedas virtuales. La tecnología blockchain (comentada en Blockchain: la revolución) está siendo adoptada por diversas entidades financieras a fin de crear sus propias monedas virtuales. Así, el Mitsubishi Tokyo-UFJ, el primer banco del país nipón,  ya ha anunciado que tiene en fase de desarrollo su divisa virtual cuyo nombre provisional es “MUFG”.

La moneda tendrá como principales usos operaciones como compras, transferencias bancarias o cambiar divisas extranjeras a menor coste que con monedas corrientes (ver noticia).

Muy importante destacar, tal y como puede leerse en la noticia, que el gobierno japonés está tramitando un cambio legislativo para permitir que el Bitcoin y otras divisas digitales sean empleadas como monedas corrientes, con vistas a reforzar la protección de sus usuarios y a facilitar su uso. Esto sí es aceptar el cambio y ser consciente de la transformación que estamos experimentado en nuestros usos y costumbres.

También el Banco de Canadá ha comenzado a trabajar con la tecnología Blockchain. No obstante, en este caso, argumentan que su único fin es entender mejor la misma y no la creación de moneda virtual alguna. Al tiempo. (ver noticia).

Hoy existen más de 600 monedas virtuales en el mundo. A los bancos centrales y a los gobiernos les invito a seguir los pasos del Ejecutivo japonés y a escuchar al gobernador del BoE. Negar la mayor y dar la espalda a esta revolución sólo puede ir en su contra.

Además de por las monedas virtuales, el dinero en efectivo tradicional se está viendo afectado por el auge de las tecnologías de pago.

Así, en la nota de prensa emitida por London & Partners sobre la encuesta que realizaron a 2.000 consumidores británicos puede leerse que el 68% de los encuestados opinan que el dinero efectivo será totalmente reemplazado por la tecnología en 2036. En la misma nota señalan que Mastercard publicó recientemente que el gasto mediante contactless ha incrementado anualmente en un 326% en el Reino Unido.

La tendencia no es sólo en UK sino global. Significativo que hayan sociedades que hablen con absoluta normalidad de la desaparición del efectivo en sus transacciones habituales y que, cada vez, sean menos los comercios que pongan importes mínimos para poder realizar el pago en efectivo.

No en vano, las empresas dedicadas a medios de pago son las que más proliferan en esta revolución fintech. Un estudio de McKinsey así lo muestra. En éste también podemos leer como en abril de 2015 habían tan sólo 800 empresas de fintech para una cifra actual de 2.000. La tendencia futura, a raíz de las inversiones que reciben, es aún mayor.

Tanto la distribución en áreas de especialización como la inversión global en fintech pueden apreciarse en los siguientes gráficos.

Ayer tuve la oportunidad de entrevistar a Angel Moreu, Directora de Cloud de IBM para España, Portugal, Grecia e Israel. Estuvimos hablando de cloud, de blockchain, las posibilidades del fintech y de la tecnología cognitiva aplicada al sector financiero.

Muy interesante descubrir la innovación que IBM está haciendo a este respecto y la visión futura. Una entrevista con muchas y muy gratas sorpresas. En breve en el blog.

Imagen de la entrada de maryvalery